MÉXICO, DF, 24 de enero (apro).- En el marco de las investigaciones por la fallida operación Rápido y furioso, puesta en marcha desde 2009 por el gobierno estadunidense, dos hombres se declararon culpables en Phoenix, Arizona, de adquirir armas para ser contrabandeadas a México.
Jacob Wayne Chambers y Jacob Anthony Montelongo, también denominados “compradores fantasma”, aceptaron adquirir armas en Estados Unidos que sabían terminarían en México.
Adquiere una fotografía para ilustrar esta nota aquí