CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Con su victoria 3-0 ante Chequia, la selección mexicana de futbol finalizó por primera ocasión con tres victorias la fase de grupos de un Mundial para cerrar la etapa inicial del torneo invicta, con nueve puntos y sin permitir goles, números sin precedentes en casi 100 años de participaciones en la justa.
Sin embargo, a pesar de las cifras históricas que acompañan la clasificación del Tricolor a los dieciseisavos de final de la competencia, tanto los seleccionados nacionales como el cuerpo técnico le dedicaron el triunfo al portero Guillermo Ochoa, quien vive su sexta Copa del Mundo como parte del equipo mexicano y quien entró de cambio en los minutos finales del encuentro a manera de homenaje ante la ovación de los asistentes al Estadio Banorte.
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