Anaiz Zamora Márquez
México D.F., 6 de abril (apro-cimac).- La brutalidad con la que el Estado mexicano combatió a los movimientos armados socialistas que se gestaron durante los años 60 y 70 no sólo laceró la vida de aquellas mujeres que se unieron a la guerrilla, también dejó una cicatriz en la vida de sus hijos.
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