BOGOTÁ (apro).- Luego de su cerrada victoria ante el izquierdista Iván Cepeda, el candidato presidencial ultraderechista y virtual presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, atenuó su discurso confrontativo y optó por tender puentes con sus adversarios políticos, a quienes ya no llamó “enemigos” sino que les ofreció respeto y garantías.
La moderación que mostró De la Espriella en su mensaje de victoria, pronunciado anoche en el malecón de la caribeña Barranquilla, es consecuente con el hecho políticos que se evidenció en la segunda vuelta presidencial del domingo: que Colombia es un país partido en dos.
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