BOGOTÁ (apro).- El caso del triunfante candidato presidencial colombiano, el abogado ultraderechista Abelardo de la Espriella, es un ejemplo más de cómo el mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, ha llevado a un nuevo nivel su intervencionismo en asuntos internos de otros países y su proclividad a respaldar a cuestionados personajes que le son ideológicamente afines.
De la Espriella, un abogado de mafiosos que tiene avión propio y mansiones en la Florida y en Florencia, Italia, era el candidato de Trump para gobernar Colombia y así lo dejó claro a lo largo de la campaña el magnate republicano. No sólo hizo elogiosos comentarios a favor del candidato de extrema derecha, sino que, además, llamó a los colombianos a votar por él
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