VALPARAÍSO, 18 de octubre (apro).- El inminente arribo de una delegación oficial de la UNESCO a Chile, el próximo viernes 25, para evaluar las consecuencias de la construcción de dos megacentros comerciales en Valparaíso y en la sureña ciudad de Castro, ha puesto en jaque la forma en que el país trata sus bienes patrimoniales, en particular aquellos que han sido declarados Patrimonio Cultural de la Humanidad.
En su 37 reunión ordinaria, realizada en junio pasado en Nom Pen, Camboya, el Comité de Patrimonio Mundial de la UNESCO decidió enviar a Chile dos misiones de monitoreo para que evalúen el estado de conservación y los acuerdos de manejo y protección, así como los proyectos en curso de los sitios declarados Patrimonio de la Humanidad en Valparaíso y en la isla de Chiloé, donde hay 16 iglesias protegidas bajo esa categoría.
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