CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Antonio Molina Díaz, el excolaborador de Genaro García Luna quien fue detenido la semana pasada por el presunto desvío de 5 mil millones de pesos de las cárceles federales durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, también fue protagonista del desvío de por lo menos 230 millones de pesos en la llamada Cuarta Transformación, de la mano con Francisco Garduño Yáñez, el actual director general de Centros de Formación para el Trabajo en la Secretaría de Educación Pública (SEP).
Los contratos fraudulentos estuvieron relacionados con empresas del empresario israelí Uri Emmanuel Ansbacher, el empresario israelí que vendió el spyware Pegasus al gobierno de Peña Nieto y a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) durante el sexenio de López Obrador.
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