LA OBSESIÓN DEL AJEDRECISTA

MÉXICO, D.F., 18 de marzo (apro).- El ajedrez es un juego apasionante. Millones de jugadores, de todos los niveles, de todas las fuerzas, juegan en torneos abiertos, ven los problemas que se publican en revistas y libros, analizan las partidas de los grandes jugadres, están en el ambiente ajedrecístico tanto como la vida se los permite y disfrutan, incluso, analizando en la soledad de la noche, un problema artístico.
¿Pero qué tan obsesivo es el ajedrecista” Todo dependerá de qué tan fuerte le haya sido inoculado el virus del ajedrez. Esto viene de una narración de Mijaíl Tal, en donde dice que cuando se tiene contacto con el ajedrez es como cuando de pronto nos cae el virus de la gripe. En el caso del juego ciencia, jugamos unas partidas y en el transcurso a casa ya el virus está en acción, como el de la gripe. Nosotros estamos contentos, pero ya vamos “enfermos”, por decirlo de alguna manera.


Adquiere una fotografía para ilustrar esta nota aquí